Existen formas de espionaje que resultan sorprendentes porque no requieren instalar un virus, interceptar una llamada ni acceder a un equipo informático. Algunas aprovechan algo tan cotidiano como una bombilla, el calor de nuestros dedos o una ventana. Quiero compartir tres escenarios poco conocidos —uno de ellos reúne dos técnicas distintas. Estos escenarios ayudan a conocer mejor cómo puede filtrarse información. El objetivo es aprender, no generar miedo, muchas de estas técnicas requieren equipos especializados y condiciones muy concretas. 1. Bombillas que permiten recuperar conversaciones Infografía ilustrativa generada con inteligencia artificial. Imagina que mantienes una conversación privada en una habitación y alguien, desde el exterior, consigue averiguar parte de lo que dices sin instalar un micrófono ni acceder a tu teléfono. Aunque parezca ciencia ficción, existen investigaciones que demuestran que es posible recuperar sonidos a partir de vibracio...
Mi última columna en ComputerWorld, aprovechando el éxito de la selección de fútbol española en la Copa de Europa, extraigo una lección que podemos usar para hablar de lo que realmente significa ganarnos la posición de confianza en la organización. Lo escribí en referencia al CIO, pero aplica a todo empleado, y en la mayoría de los escenarios.
Siempre que une tire primero el corazón y luego el cuerpo, creo que se gana cualquier batalla. Es muy bueno tu comentario, la verdad es que pertenezcamos a donde pertenezcamos (iglesia, comunidad, organización) hay que dejar huella.
ResponderEliminar