lunes, 16 de diciembre de 2019

La Justicia necesita emprender el camino a la justicia

Las redes sociales y el acceso a la tecnología está dejando de manifiesto algo que ha ocurrido desde siempre, el hecho de que la justicia no es justa. Hay personas más iguales que otras ante la ley. Los jueces a vista de "ignorantes" como yo parece que juzgan la misma cosa de forma distinta, según se requiera por la opinión pública.

Por el otro lado los ciudadanos empiezan a dudar de todo. El reciente caso de la sentencia Arandina, posiblemente los jueces esperaban contar con el beneplácito de la opinión pública que ha venido pidiendo una escalada en las sentencias a violaciones y agresiones sexuales. Pero se han encontrado con un público perplejo al ver la enorme diferencia con respecto a otros casos de violación, pero mucho más, y mucho más si lo comparan con un asesinato. Es que comparando parece que si hubiera sido asesinato podrían haber tenido una condena menos dura. Solo pensarlo me horroriza.

La culpa es del sistema. Esta vez no hago protagonista a la prensa. Esta vez es una cadena absoluta. Para empezar es muy importante que el país parezca uno solo, no puede ser que el mismo delito en el Vais Vasco se desarrolle de una forma diferente en Andalucía, o en Extremadura.

Los legisladores ya pueden ponerse a trabajar, a hacer tablas de equivalencia si es necesario. Y los jueces, ya pueden comportarse, olvidarse de "los buenos tiempos" cuando hacían lo que les daba la gana, ahora sus actos se ven magnificados en las redes. Un caso más de Transformación Digital.

viernes, 13 de diciembre de 2019

Greta Thumberg, Javier Bardem y (perdóname) Boyan Slat



Hay mucho por hacer para mejorar este planeta. Nada nuevo bajo el sol. Hace seis mil años había mucho por hacer, hace dos mil años más, en la edad media yo diría que se multiplicó por diez. Hoy tenemos una emergencia climática, nuestro planeta está enfrentando un calentamiento que no puede permitirse.

Sabemos que somos parte de las causas, y otra está en el universo, viajamos en una bola alrededor del sol, un astro que también se desplaza y cada vez que la Tierra completa su ciclo anual de traslación espero que no creamos que vuelve al mismo, exacto y específico punto (en referencia a una estrella  que es 333.000 veces mayor que la Tierra).

¿Qué podemos hacer?

a. Resignarnos a morir
b. Quejarnos
c. Culpar a los demás
d. Cambiar nuestro futuro

Cuando se lee en la prensa está claro que la última no es una opción, al menos no una que le interesa a los medios. Me ha sorprendido muchísimo el fenómeno que ha generado Greta Thumberg porque lo que hace es quejarse, no digo que todo sea negativo pero eso es todo, lo que hace es quejarse. Tomar en cuenta también su propuesta, cruzar el Atlántico en velero, si estás de acuerdo significa que una opción es renunciar a todos los avances que hemos creado, ya no irás de vacaciones a Japón, al menos no en avión. Abriremos de nuevo el Puerto de Palos y visitaremos América en carabela.

La posición de Javier Bardem es absolutamente normal. Es actor, algo de lo que yo no sé nada, pero con los reconocimientos que tiene en este campo es fácil afirmar que es un buen actor. Qué sabe Bardem de ciencia pues lo que ha demostrado, cuando no sabes de algo pero quieres ganar la discusión alzas la voz, insultas, y si es posible te marchas muy rápido. Las redes sociales ya se encargaron de publicar también las fotografías de su coche, su casa, su participación en la fórmula 1, la publicidad de Penélope promocionando cruceros, cómo pagó media planta en un hospital en Los Angeles para el nacimiento de sus hijos, y un sin fin de situaciones también muy normales. Yo también quiero esto. Es normal en muchos líderes, quieren los beneficios pero los sacrificios que los hagan los demás.

Por otro lado, por qué no mejorar el planeta. Si lo que necesitamos es bajar la temperatura... pues manos a la obra.

La humanidad, hasta hoy, ha encontrado soluciones a los grandes retos, pues es a lo que nos dedicamos, a encontrar soluciones.

Espero que hasta aquí no me hayas mal interpretado, hay que hacer algo, pero a eso me refiero, a hacer, no parar, no quejarse, no culpar a los demás... hacer.

a. Resignarnos a morir (la mayoría)
b. Quejarnos (Greta Thunberg)
c. Culpar a los demás (Javier Bardem)
d. Cambiar nuestro futuro (Boyan Slat)

Boyan Slat es el ejemplo que todos deberíamos seguir, aunque no lo haga la prensa. Las verdaderas super estrellas deberían ser los científicos, pero en la vida real no ocurre solo en las películas. Lo ha escrito mi hija en su blog.

¿Has visto Armageddon o Impacto Profundo? Cuando la Tierra está ante la amenaza inminente la prensa (de los guiones de las películas) corren a la NASA y a donde sea que haya un científico con una idea para cubrir la noticia en busca de esperanza... no persiguen y atienden como una super estrella a alguien que se plante con un cartel quejándose, porque es evidente que no tiene sentido. Pero como suele decirse, la realidad supera la ficción, y la Cumbre del Clima en Madrid nos ha dejado el ejemplo, la prensa a seguido a Greta como una super estrella, a Bardem, a Al Gore, a Alejandro Sánz... a cantantes y actores. ¿La prensa ha encumbrado a algún científico?

Boyan Slat es un holandés que ha los 16 años también entendió el reto del planeta, y decidió cambiarlo. Hoy tiene 25 años y dirige la Fundación The Ocean Cleanup (el limpiador del océano). A sus 16 años no se quejó, se puso manos a la obra y está en el proyecto para limpiar al menos un 70% los Océanos, recogiendo el plástico y basura que hemos lanzado... piénsalo unas horas... el 70% de los océanos de todo el planeta.

No hay periodistas siguiendo a Boyan, no es una celebridad, él está muy ocupado "haciendo", lo que todos deberíamos hacer. Por esta razón he puesto su fotografía dentro de una caja, una caja impenetrable para los medios de comunicación y los políticos... porque no la entienden.

El poder de la televisión y los medios. Los periodistas tienen un gran poder y una gran responsabilidad, si no nos acostumbran a celebrar los avances científicos no nos resultarán importantes. Quizá podrían motivar a la población hacia la ciencia y no hacia los shows de la tv.

viernes, 6 de diciembre de 2019

Ayer presencié un robo

Ayer presencié un robo en la calle Suecia en Madrid. Es la primera vez que lo veo por lo que me tomó por sorpresa y no supe cómo reaccionar, por suerte.

No fue el robo del año, un chaval se puso un pañuelo en la cara, tal como lo muestran en la televisión en las zonas conflictivas, entró a una tienda de alimentación, pilló de la primera estantería un paquete de patatas, el grande, y corrió, a menos de 25 metros se le unió su socio en la huida. Nadie les perseguía.

Yo le ví ponerse el pañuelo pero me pareció un juego, cuando le ví salir corrió en la dirección por donde yo caminaba. He tenido la oportunidad de pararlo, de chocarme con él para que cayera, de hacerle una zancadilla, en fin de convertirme en el héroe de las patatas. No hice nada, y pensándolo mejor creo que hice bien.

Vivimos en un momento en el que si intervengo seguro que quien duerme en la cárcel soy yo por golpear a un menor de edad. Los chavales estos han aprendido dos cosas, que los menores son intocables e inmunes, y han aprendido la diferencia entre hurto y robo. El paquete de patatas no creo que supere 1,50€ por lo que no es nada, seguro que el de la tienda ya lo tiene asumido. Pero intervenir habría convertido al maleante en víctima, y a mí en agresor.

La próxima vez que veamos que alguien está siendo agredido y los que están alrededor graban con los móviles entenderemos a esas personas, al menos crean la evidencia fiel, hoy se puede.

No entiendo por qué importa tanto los "like" de la red social

Esta imagen la vi en Twitter (abajo en este post el tweet específico. Es muy real y no sé muy bien por qué.  Entiendo todo lo del reconocimi...