Más de 20 grandes empresas japonesas han sufrido brechas en pocas semanas. La pregunta que nadie quiere hacerse es: ¿cuántos países están a un paso de anunciar lo mismo? El pasado 9 de octubre de 2026, Japón cruzó una línea que pocos países se atreven a cruzar públicamente. Masaaki Taira , responsable de la Estrategia Nacional de Ciberseguridad, declaró que el país se encuentra en un “ estado de emergencia en el ciberespacio ” . No es una exageración mediática. Es una declaración oficial. En apenas unas semanas, más de 20 grandes empresas japonesas —entre ellas Times Car, JR East, Lawson, Asahi y varias compañías de retail y servicios— reportaron ataques que comprometieron decenas de millones de datos de clientes. Según se explicó, quedaron expuestas fotos de licencias de conducir, correos electrónicos, información bancaria, etc. Por su parte, el ministro de Transformación Digital, Toshiharu Furukawa, lo resumió diciendo que: la situación es “extremadamente crítica”. ¿...
Las redes sociales y el acceso a la tecnología está dejando de manifiesto algo que ha ocurrido desde siempre, el hecho de que la justicia no es justa. Hay personas más iguales que otras ante la ley. Los jueces a vista de "ignorantes" como yo parece que juzgan la misma cosa de forma distinta, según se requiera por la opinión pública.
Por el otro lado los ciudadanos empiezan a dudar de todo. El reciente caso de la sentencia Arandina, posiblemente los jueces esperaban contar con el beneplácito de la opinión pública que ha venido pidiendo una escalada en las sentencias a violaciones y agresiones sexuales. Pero se han encontrado con un público perplejo al ver la enorme diferencia con respecto a otros casos de violación, pero mucho más, y mucho más si lo comparan con un asesinato. Es que comparando parece que si hubiera sido asesinato podrían haber tenido una condena menos dura. Solo pensarlo me horroriza.
La culpa es del sistema. Esta vez no hago protagonista a la prensa. Esta vez es una cadena absoluta. Para empezar es muy importante que el país parezca uno solo, no puede ser que el mismo delito en el Vais Vasco se desarrolle de una forma diferente en Andalucía, o en Extremadura.
Los legisladores ya pueden ponerse a trabajar, a hacer tablas de equivalencia si es necesario. Y los jueces, ya pueden comportarse, olvidarse de "los buenos tiempos" cuando hacían lo que les daba la gana, ahora sus actos se ven magnificados en las redes. Un caso más de Transformación Digital.
Por el otro lado los ciudadanos empiezan a dudar de todo. El reciente caso de la sentencia Arandina, posiblemente los jueces esperaban contar con el beneplácito de la opinión pública que ha venido pidiendo una escalada en las sentencias a violaciones y agresiones sexuales. Pero se han encontrado con un público perplejo al ver la enorme diferencia con respecto a otros casos de violación, pero mucho más, y mucho más si lo comparan con un asesinato. Es que comparando parece que si hubiera sido asesinato podrían haber tenido una condena menos dura. Solo pensarlo me horroriza.
La culpa es del sistema. Esta vez no hago protagonista a la prensa. Esta vez es una cadena absoluta. Para empezar es muy importante que el país parezca uno solo, no puede ser que el mismo delito en el Vais Vasco se desarrolle de una forma diferente en Andalucía, o en Extremadura.
Los legisladores ya pueden ponerse a trabajar, a hacer tablas de equivalencia si es necesario. Y los jueces, ya pueden comportarse, olvidarse de "los buenos tiempos" cuando hacían lo que les daba la gana, ahora sus actos se ven magnificados en las redes. Un caso más de Transformación Digital.
Varios centenares de personas se han manifestado en Aranda de Duero contra la sentencia del caso Arandina https://t.co/ZGJaOcw7Cg pic.twitter.com/grZ7uYri46— EL MUNDO (@elmundoes) December 15, 2019
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