Encontré con un titular que dice “La Inteligencia Artificial encuentra una vía para diseñar alas de avión más eficientes”, el titular corresponde a una noticia del medio Infobae y puede verse completa en el siguiente enlace: enlace . Este tipo de titulares debería marcarse como sospechoso, o sensacionalista. La Inteligencia Artificial no tiene esa capacidad porque no puede por su cuenta buscar líneas de investigación, profundizar, hasta llegar a conclusiones. Además, no se hace con la ayuda de los humanos, es justo lo contrario, lo hace un humano con la ayuda de la inteligencia artificial. Considere los siguientes titulares: Un cohete espacial rompe un récord de velocidad Un tren consigue hacer un viaje de 300 kilómetros con consumo de energía cero Una base de datos consigue almacenar todas las estrellas de la vía láctea Mi profesora de lengua diría que esto se llama “personificación” o “prosopopeya”. Son figuras literarias que atribuyen a cosas las cualidades, acciones...
Me ha gustado mucho la definición de “profesión” que ha dado el profesor Richard Barker, de la Universidad de Cambridge en el Reino Unido:
“Una profesión es el resultado de una categoría particular de personas a las que les pedimos consejo o contratamos servicios, porque ellos tienen el conocimiento y las habilidades que nosotros no poseemos”
El caso típico es el del médico, que puede recomendar un tratamiento para una enfermedad, y nosotros no estamos en capacidad de evaluar si ha sido la mejor solución o no. Por supuesto siempre podemos pedir una segunda opinión, pero si el otro médico nos da otra recomendación, quedamos en peor posición, porque tendríamos que seguir pidiendo opiniones y quizá cuando tengamos una cantidad importante tomar una decisión en base a un trabajo estadístico con todos los datos recogidos. Aún así, cuando tomemos la decisión, a la primera o con mucha información, no vamos a saber si fue la mejor solución, sin importar el resultado que obtengamos.
Otro ejemplo podemos encontrarlo con la profesión del abogado. Asumiendo las mismas condiciones anteriores, si nos recomienda una estrategia ante un juicio y aún perdiendo el juicio, no podemos saber si era la mejor opción o no.
Otros son los oficios. Podría ser que no podamos conducir un autobús, pero conocemos las reglas y entendemos perfectamente las entradas y las salidas, podemos evaluar el resultado del servicio. Podríamos estar en una ciudad lejana por primera vez, y preguntar a alguien por la ruta que usó el taxista local para entender si nos dieron el típico paseo de novato.
Para definir esa profesión se necesita un consenso del conjunto de conocimiento y de las habilidades requeridas por quienes ejercen dicha profesión. Esto me hace pensar que la frase de “yo lo hago diferente porque soy un (o una) profesional” no tiene sentido en esta definición, sino que representa todo lo contrario.
El profesor Barker también argumenta que una actividad como puede ser la Administración, no puede ser una profesión porque no contiene unas reglas definidas o no es posible crear un conjunto de prácticas; así mismo no hay requisitos de entrada como una carrera universitaria, una certificación profesional o un colegio.
Estoy muy de acuerdo con este concepto, y me parece muy actual además. Usando los argumentos expuestos, yo diría que la informática podría llegar a ser una profesión, pero que hoy no lo es.
Hoy la práctica de la informática tiene reglas como carreras universitarias, certificaciones, y formación específica de los fabricantes, pero igualmente cualquiera se puede presentar a un examen, e incluso podría obtener mejores resultados en ocasiones específicas. Es responsabilidad nuestra (quienes vivimos y trabajamos en este sector) que la informática sea una profesión. A éste punto de vista, he de añadir que la informática puede resultar ser un complemento, por ejemplo en la medicina, en la dirección de empresas, en el derecho, y en la ingeniería.
“Una profesión es el resultado de una categoría particular de personas a las que les pedimos consejo o contratamos servicios, porque ellos tienen el conocimiento y las habilidades que nosotros no poseemos”
El caso típico es el del médico, que puede recomendar un tratamiento para una enfermedad, y nosotros no estamos en capacidad de evaluar si ha sido la mejor solución o no. Por supuesto siempre podemos pedir una segunda opinión, pero si el otro médico nos da otra recomendación, quedamos en peor posición, porque tendríamos que seguir pidiendo opiniones y quizá cuando tengamos una cantidad importante tomar una decisión en base a un trabajo estadístico con todos los datos recogidos. Aún así, cuando tomemos la decisión, a la primera o con mucha información, no vamos a saber si fue la mejor solución, sin importar el resultado que obtengamos.
Otro ejemplo podemos encontrarlo con la profesión del abogado. Asumiendo las mismas condiciones anteriores, si nos recomienda una estrategia ante un juicio y aún perdiendo el juicio, no podemos saber si era la mejor opción o no.
Otros son los oficios. Podría ser que no podamos conducir un autobús, pero conocemos las reglas y entendemos perfectamente las entradas y las salidas, podemos evaluar el resultado del servicio. Podríamos estar en una ciudad lejana por primera vez, y preguntar a alguien por la ruta que usó el taxista local para entender si nos dieron el típico paseo de novato.
Para definir esa profesión se necesita un consenso del conjunto de conocimiento y de las habilidades requeridas por quienes ejercen dicha profesión. Esto me hace pensar que la frase de “yo lo hago diferente porque soy un (o una) profesional” no tiene sentido en esta definición, sino que representa todo lo contrario.
El profesor Barker también argumenta que una actividad como puede ser la Administración, no puede ser una profesión porque no contiene unas reglas definidas o no es posible crear un conjunto de prácticas; así mismo no hay requisitos de entrada como una carrera universitaria, una certificación profesional o un colegio.
Estoy muy de acuerdo con este concepto, y me parece muy actual además. Usando los argumentos expuestos, yo diría que la informática podría llegar a ser una profesión, pero que hoy no lo es.
Hoy la práctica de la informática tiene reglas como carreras universitarias, certificaciones, y formación específica de los fabricantes, pero igualmente cualquiera se puede presentar a un examen, e incluso podría obtener mejores resultados en ocasiones específicas. Es responsabilidad nuestra (quienes vivimos y trabajamos en este sector) que la informática sea una profesión. A éste punto de vista, he de añadir que la informática puede resultar ser un complemento, por ejemplo en la medicina, en la dirección de empresas, en el derecho, y en la ingeniería.
mmmm ajam segun un kzo tipico podrias dar conceptos mejores es deciir amm como lo q busco que es una profecion ajam tu dices el kzo tipico es el de el doctor pero la duda siigue quedando no te pedimos una profecion si no que es entendiste graciias
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