Nunca había sido tan fácil ni tan barato crear contenido. La inteligencia artificial generativa puede producir textos, imágenes, vídeos y comentarios prácticamente a escala industrial. El problema principal es que producir más contenido no significa producir más conocimiento . En mi último artículo para Tecnología y Sentido Común analizo el crecimiento del llamado AI slop : contenido sintético, repetitivo y de escaso valor que empieza a inundar Internet. Una tendencia que va mucho más allá de las redes sociales y que ya alcanza ámbitos profesionales, académicos e incluso judiciales. La paradoja es inquietante: mientras generar información se vuelve casi gratuito, encontrar información fiable puede resultar cada vez más caro . Verificar fuentes, comprobar datos y distinguir lo auténtico de lo sintético desplaza el coste desde la creación hacia la validación. Para leer el artículo completo puedes ir a la revista Tecnología y Sentido Común de forma gratuita: https://tecnologi...

Marck Zuckerberg ha dicho en una entrevista a CNBC que Facebook es una de las principales plataformas a la hora de darle voz a las personas. No digo que no. Pero me reservo una definición o explicación a qué es "dar voz", porque pocas cosas me parecen más irresponsables que abusar o hacer mal uso del derecho a la libre expresión, porque la palabra "libre" o "libertad" nace del respeto a los demás.
La entrevista es consecuencia de la instrucción que ha dado Donald Trum para modificar una ley por medio de la cual las plataformas de redes sociales como Facebook o Twitter no pueden culparse o responsabilizarse penalmente por lo que digan sus usuarios. En este blog he denunciado muchas veces que yo estaría muy a favor de que sí se pueda denunciar, o hacer co-responsables.
La razón por la que estoy de acuerdo es porque las plataformas obtienen beneficios económicos a partir de los contenidos por los que añaden los usuarios, pero lo más irónico es que el usuario no recoge ni un céntimo a cambio de su contenido, pero sí sería el único responsable. Lo que digo, una ironía.
La raíz del problema
Yo veo dos causas principales en la raíz de todo esto, pero la primera como la principal de todas.
Usuarios anónimos. La difusión de noticias falsas al momento de ponerlas por primera vez en la red parte de los usuarios anónimos o falsos, perfiles que no representan a personas reales. Pero a las redes sociales les encantan estos perfiles porque además de subir su número de usuarios, estos usuarios falsos incorporan contenido.
Impunidad digital. Los jueces siguen sin entender y parece que tanto por falta de conocimiento como intencionadamente, que el hecho de que un insulto se haga en la red digital no se debe clasificar como "insulto digital", sino como insulto. Una factura en formato pdf se le llama factura digital pero sigue siendo una factura, y bien que Hacienda lo entiende. Vemos incluso a políticos líderes de opinión mintiendo sin ningún pudor en las redes sociales, porque están cien por cien confiados que no tendrá ni una consecuencia, ya que no hay leyes para lo digital.
Existen otros medios de comunicación aparte de las redes sociales, la televisión y la prensa escrita son ejemplos de esos otros medios. Nunca has visto que asista a un debate un perfil "fake", o que el editorial de un periódico lo escriba un perfil falso con la fotografía de un actor famoso. Sin embargo, eso es exactamente lo que ocurre en la red social, y en mi humilde opinión lo que posiblemente resolvería el 99% del problema. NO más perfiles que no representen a seres humanos reales con acuerdos de uso, y con co-responsabilidad del medio, tal cual ocurre en la televisión o en la radio.
Dicho esto, sería bastante fácil si yo soy el primero en poner una noticia falsa en la red, que se me pida responsabilidades, y en dado caso que la red no vuelva a admitirme, al fin y al cabo ser usuario en una red social no es un derecho fundamental de la humanidad.
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