La ciberseguridad es un asunto que llega al coche eléctrico porque es un contenedor de chips, procesadores, sensores, y conexiones. Seguramente alguna vez ha pensado en que su teléfono le espía, y la respuesta probablemente es sí, porque todos los asistentes que lleva en el teléfono necesitan escuchar su conversación para poder atender a sus solicitudes. Por ejemplo, cuando activa el asistente de Google diciendo "ok Google", el teléfono ha tenido que estar atento a todo lo que dice para poder reconocer ese momento específico.
Los vehículos eléctricos son en realidad robots, están esperando instrucciones o están midiendo diferentes eventos para disparar acciones. Los vehículos eléctricos llevan micrófonos internamente para escuchar las órdenes del conductor, por ejemplo para atender una llamada, y tienen sensores con cámaras por ejemplo para validar que el conductor no luce cansado o distraído.
Estas características parecen positivas siempre y cuando no sean atacadas, o no estén previamente programadas para espiar. Actualmente con el uso de la Inteligencia Artificial generativa, la escusa es mayor porque realmente necesita recoger los datos y enviarlos a un servidor central para procesar y producir una respuesta, y si ese servidor está en China intervenido por sus servicios secretos, pues escuchará, y además almacenará.
La brecha de seguridad ya se ha descubierto en ocasiones previas. Por ejemplo, los servicios de inteligencia del Reino Unido le pidieron a los militares y a sus políticos que evitaran mantener conversaciones dentro de un coche eléctrico, algo que por cierto le quita la gracia al vehículo y posteriormente cuando sea autónomo (leer la noticia).
GPS, cámaras, y micrófonos conectados
Los vehículos eléctricos cuentan con dispositivos que están geolocalizando, dispositivos que registran imágenes y vídeo, y dispositivos que registran y procesan la voz. Todo esto es susceptible de hacheo, es decir, de comprometer la seguridad. Además muchos de ellos vienen de fábrica.
¿Qué precio tiene su privacidad?
Esta es la pregunta que siempre debemos hacernos al adquirir un producto. Quizá un vehículo fabricado en Europa sea un poco más caro, pero si se trata de una marca conocida sabemos que harán un mayor esfuerzo por la ciberseguridad, aunque igualmente se la pueden colar.
En resumen, el coche eléctrico no es ciberseguro, y algunas marcas son menos seguras, especialmente si el vehículo es más económico en precio.

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