Más de 20 grandes empresas japonesas han sufrido brechas en pocas semanas. La pregunta que nadie quiere hacerse es: ¿cuántos países están a un paso de anunciar lo mismo? El pasado 9 de octubre de 2026, Japón cruzó una línea que pocos países se atreven a cruzar públicamente. Masaaki Taira , responsable de la Estrategia Nacional de Ciberseguridad, declaró que el país se encuentra en un “ estado de emergencia en el ciberespacio ” . No es una exageración mediática. Es una declaración oficial. En apenas unas semanas, más de 20 grandes empresas japonesas —entre ellas Times Car, JR East, Lawson, Asahi y varias compañías de retail y servicios— reportaron ataques que comprometieron decenas de millones de datos de clientes. Según se explicó, quedaron expuestas fotos de licencias de conducir, correos electrónicos, información bancaria, etc. Por su parte, el ministro de Transformación Digital, Toshiharu Furukawa, lo resumió diciendo que: la situación es “extremadamente crítica”. ¿...
Aquí tienes un ejemplo típico del cuidado que necesitamos tener en las aplicaciones que descargamos del móvil.
La imagen que ves a la izquierda es de un juego que permití a mis hijas descargar para jugar. El juego en sí es totalmente inofensivo, fácil, en mi opinión incluso agiliza un poco la vista y encontrar patrones. PERO envió una petición al usuario para conocer la ubicación.
¿Qué quiere hacer un juego como este con la ubicación del usuario? ¿Qué necesidad tiene de tenerla?
En algún momento se diría que es el precio que hay que pagar para jugar gratis al juego, pagas con tu información personal. Si un usuario dice "sí", a partir de ahí podrá estar monitorizado todo el tiempo. La aplicación sabrá (o podría saber) y enviar datos a desconocidos, diciendo dónde estás y dónde has estado.
Hay que tomar en cuenta que la pregunta es "acceder a la información de ubicación", pero no dice a quién la enviará ni qué hará con los datos. La buena noticia es que el usuario despierto dirá "NO", pero el despistado dirá "SI" y seguirá "jugando". Al menos deberíamos estar concienciados de que estamos valorando la información de presencia y movimiento nuestro, por el precio de jugar un juego como este.
La imagen que ves a la izquierda es de un juego que permití a mis hijas descargar para jugar. El juego en sí es totalmente inofensivo, fácil, en mi opinión incluso agiliza un poco la vista y encontrar patrones. PERO envió una petición al usuario para conocer la ubicación.
¿Qué quiere hacer un juego como este con la ubicación del usuario? ¿Qué necesidad tiene de tenerla?
En algún momento se diría que es el precio que hay que pagar para jugar gratis al juego, pagas con tu información personal. Si un usuario dice "sí", a partir de ahí podrá estar monitorizado todo el tiempo. La aplicación sabrá (o podría saber) y enviar datos a desconocidos, diciendo dónde estás y dónde has estado.
Hay que tomar en cuenta que la pregunta es "acceder a la información de ubicación", pero no dice a quién la enviará ni qué hará con los datos. La buena noticia es que el usuario despierto dirá "NO", pero el despistado dirá "SI" y seguirá "jugando". Al menos deberíamos estar concienciados de que estamos valorando la información de presencia y movimiento nuestro, por el precio de jugar un juego como este.

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