lunes, 3 de noviembre de 2014

Mis hijas le contarán a mis nietos que las noticias se imprimían y que una caja llamada t.v. proyectaba lo que alguien más decidía

Generaciones en la Comunicación

Mi abuelo paterno nació en el año 1887, cuando creció no existía la radio, apenas se estaban haciendo las primeras pruebas. Mis padres me han contado como ellos de niños conocieron la radio y fue cuando llegaron a adultos que también llegó la televisión. Según me cuentan, había un canal, después un segundo y emitían en blanco y negro 3 o 4 horas al día.

En casa hubo televisión cuando yo tenía dos años, así que crecí dando por sentado que dicho aparato estaba en el salón de casa, al igual que había una mesa en el comedor y una cama en la habitación.

Mi padre se jubiló antes de tener que lidiar con los PCs, sí conoció los computadores con tarjetas perforadas, algo que yo no llegué ni a tocar. Yo he vivido la llegada del móvil. Tengo una fotografía con 18 meses de vida hablando por un teléfono que estaba atornillado a la pared, y que tenía un rosco con números para poder llamar. En cambio mi madre sí llegó a decir la frase “operadora, comuníqueme con la familia Pérez”.

Hubo un momento en mi vida, en el que pensé que yo no compraría un móvil, no estaba tan seguro de tener la necesidad de que me localizaran en cualquier momento, y no veía la necesidad de llamar mientras estaba fuera de la oficina. Un periodo de más o menos un año.

Cuando nació Ana Paula -mi hija menor, la primera fotografía que le hice fue con la cámara de un teléfono móvil.

El teléfono con el que hice la fotografía no estaba conectado, hoy lo habría puesto en Facebook y enviado por WhatsApp inmediatamente, pero en ese momento el teléfono ni siquiera se conectaba a Internet.

Hace 4 años que las niñas nos escucharon hablando de un fax, nos preguntaron qué era eso, después de la detallada explicación y con cara de sorpresa, Laura (con 8 años en ese momento) dijo que por qué no hacerle una foto con el móvil y enviarlo por email.

Mis hijas sí han vivido la llegada de los llamados MP3, y posteriormente las tabletas. Hoy tienen un iPad cada una, y les parece normal, una herramienta del día a día. Quizá tengan memoria suficiente, o le enseñen este post a su descendencia, y le cuenten que vivieron la llegada de los dispositivos móviles conectados a Internet.

Mis hijas le contarán a mis nietos, que una vez las noticias se imprimían y se vendían en quioscos, que existía la radio (ellas no han conocido otra que no sea la del coche), y que una vez existieron equipos llamados televisores que estaban en el salón y solo valían para proyectar canales con programación que alguien más disponía para el público.

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