viernes, 18 de noviembre de 2011

la educación es mi pasión

Esta semana he tenido el privilegio de impartir un curso de ITIL Fundamentos en Tecnofor. Me he divertido muchísimo y lo he pasado en grande. Esto no es nuevo, suelo entretenerme mucho en los cursos, pero de este particular me gustaría compartir dos lecciones.

He aprendido muchísimo. Una experiencia que es irremplazable con los medios electrónicos es la capacidad de aprender unos de otros que ofrece un curso presencial. La interacción de lo que dice un compañero o la pregunta que hace uno y que posteriormente otro refuerza o comparte los beneficios. Pocas veces tengo un grupo que se preocupe por entender realmente qué es integración de TI con el Negocio, éste lo era. Tuvimos la oportunidad de compartir unos 20 minutos de reflexión, tanto que el mensaje llegó claro y uno de los estudiantes preguntó si “realmente el objetivo era alcanzable”. Tanto es así que la organización que representan piensa implantar ITIL y el primer paso ha sido el curso de fundamentos para enterarse y poder tomar decisiones informadas: aplauso.

La capacidad de enseñar. En muchas ocasiones he comentado en este blog mi pasión por la enseñanza, una pasión que comparto con mis colegas. Al finalizar el curso recibí el equivalente a lo que debe sentir un artista después de que presenta su show, me dijeron que habían estado en un curso ameno y que tenían el sentimiento de haber aprendido. Insisto en que debe ser el equivalente al aplauso que recibe el pianista al terminar su ejecución. Yo no estoy muy preparado para esto pero lo recibo con humildad y agradecimiento. Mi respuesta creo que es honesta cuando digo que juego con ventaja, porque:

  1. Me gusta lo que hago, me gusta enseñar y contar todo lo que sé (no es mucho, así que acabo pronto).
  2. Cada una de mis neuronas la uso para enriquecer la enseñanza (hasta donde me alcanza, que también son limitadas), no tengo la presión de tener que vender un software o vender una consultoría después de la formación.


Por cierto que esta semana llegué a los 40 añitos vividos. Muy bien vividos por cierto. Hace 20 años no imaginaba este momento y parecía MUY lejano. Uno de mis mejores momentos es cuando estoy escribiendo en este blog, y el premio es que me leas. Gracias.


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4 comentarios:

  1. Marlon;

    Hace mucho tiempo una persona, me comentó con tino, que uno "aprende cuando enseña", ya que interioriza más si cabe, lo que intenta difundir, granulariza y experimenta.

    Si le unes, que crees, sientes y trabajas en algo que te ilusiona, la satisfacción siempre es grande y te incide en mejorar y hacer más si cabe la siguiente vez mejor, por que lo haces tuyo.

    Y por último, creo que los que nacimos en el 71, sin mirar al zodiaco, y por otras personas que conozco, tenemos algo relacionado con lo que describes en tu entrada.

    Un fuerte abrazo

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  2. Un buen año desde luego. Y sí, la ilusión es clave, es privilegio de pocos dedicarse a lo que le gusta.

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  3. Muchas gracias Marlon por el magnífico curso que nos diste. Espero vernos a todos pronto aprendiendo el siguiente nivel!

    Un saludo y gracias de nuevo. Teresa

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  4. Acabo de llegar a tu blog y me encuentro no solo con informacion, sino con enseñanzas muy especiales que son las que nos permiten trascender al dejar un legado. Soy instructor y cuando grande quiero ser como tu. Feliz semana. Pilar T.

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