jueves, 4 de noviembre de 2010

Necesitamos reinventar la forma de aprender para 2011

En el año 1996 tuve el privilegio de ser profesor de la carrera de informática del Colegio Universitario de Puntarenas, y ahí recibí un curso del que no recuerdo bien su nombre, pero que estaba dedicado a la “pedagogía para la enseñanza superior”, seguro que en alguna parte está el diploma. El caso es que aprendimos mucho de estructuras, planificación, y los asuntos más relevantes al quehacer académico.

Hoy, viendo hacia el pasado te da mucho en qué pensar. Actualmente he sido profesor en cinco universidades, en tres países, instituciones que han confiado en que puedo hacer algún aporte de valor en las carreras de informática, y más importante en los cerebros de quienes se están preparando.

En el año 1999 empecé mi carrera dirigiendo Centros de Formación, y desde entonces he dirigido tres estupendos Centros, y he apoyado al menos 20 Centros en diferentes países. Hoy como sabéis tengo el honor de dirigir al estupendo equipo de Tecnofor. Durante todos esos años he podido vivir en primera persona muchos de los desarrollos académicos y de la formación profesional. Por ejemplo, pude ver los inicios de la formación online, el eLearning que nacía más como respuesta al advenimiento del Internet que como una solución real. Pude ver como una universidad en San Jose, California lanzó el primer ensayo de eLearning con una simple web que indicaba los pasos a seguir de un libro que se enviaba por correo.

El caso es que si comparo la clase y los medios con los que impartía mi primer curso en la universidad, y lo que hago hoy, seguramente la única diferencia sea un programa llamado PowerPoint que en algunos casos (no en todos) sustituye mis notas y el guión de la clase. De hecho este mismo año en la Universidad Politécnica de Madrid he usado la tiza blanca, sobre pizarra verde, la de toda la vida (la que también me ha provocado alergia de toda la vida).

En el campo de la formación profesional tampoco es que hayamos hecho muchos cambios en los formatos. Evidentemente han cambiado las versiones de los programas, en 1990 daba curso de Unix en la Universidad Nacional, y ni conocía Office, recibía una clase en Miami de algo que se llamaba “Smart Suite”, que no resultó muy “Smart” puesto que desapareció. Por supuesto que la tecnología ha cambiado y el poder de los equipos informáticos que se usan en el aula. Por lo demás hemos avanzado MUY poco.

El eLearning es fantástico en esta época, pero sigue cumpliendo la misma misión, aunque la mayoría desconozca su verdadero propósito: apoyo. El eLeanirng no es un método capaz de enseñar la mayoría de las habilidades que requerimos. Compra un curso de eLearning para aprender a hacer submarinismo, o a jugar al golf, o al tenis. Después de completar el curso seguro que puedes mantener una buena conversación, que puedes tomar muchas precauciones, pero adquirir la nueva capacidad, perdona pero no. Hace unos meses lo comentaba con una amiga que es profesora de primaria en Madrid, ella completó un curso eLearning de primeros auxilios, yo aplaudo la iniciativa, ahora tiene los conceptos, pero no está ni a medio camino.

Sin embargo, y aún con lo dicho, creo que el año 2011 es el año del cambio. Tenemos por obligación, más que por convencimiento, que cambiar los métodos. Necesitamos, o más bien requerimos una educación y una formación mucho más participativa, mucho más práctica, y mucho más colaborativa.

Cuando empezábamos a dar cursos de Cisco vivía en Panamá, y nos resultaba muy caro comprar y mantener actualizados los equipos necesarios para poder impartir los cursos. Teníamos un hardware Cisco que usábamos para la clase, y que básicamente servía para que los estudiantes vieran las luces encenderse y apagarse. Posteriormente aparecieron los simuladores y nos facilitaron bastante las cosas (a los Centros de Formación y a los estudiantes), y finalmente llegaron los laboratorios de acceso virtual, lo que hoy llamaríamos en la nube (por el cloud computing). En este último caso recuerdo preguntar a un amigo en Alemania, a quien recientemente habían nombrado VP de Cisco en Europa, si los estudiantes echaban de menos el ver y tocar el hardware, con lo que me explicó que en la vida real ya no se veía el router, sino que se conectaba y programaba de forma remota.

Ya no interactuamos, trabajamos, nos reunimos, colaboramos, creamos y ningún otro verbo, como lo hacíamos hace 10 años. En la última década hemos dado un salto en la sociedad que requiere de cambios urgentes y necesarios. La buena noticia es que contamos con la tecnología para conseguirlo, el otro ingrediente está en la determinación de hacerlo.

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