lunes, 8 de noviembre de 2010

el cambio en una variable siempre tiene un coste

El pasado jueves viajé a Valencia en tren. Prefiero el tren a el avión cuando es posible, resulta más rápido y más efectivo. El viernes tenía una ponencia junto con S2 Grupo, y al ser por la mañana, no me quería “jugar” que el avión sufriera un retraso y no estar a tiempo. Como comentaba, cuando asistes como participante no es tan grave, pero cuando eres el ponente es algo con lo que no puedo apostar.

El caso es que como he dicho, el tren es bastante más seguro. En todos mis años de usar el servicio de trenes de larga distancia español he sufrido dos retrasos importantes que pueda recordar. No obstante en este viaje hubo un muy pequeño retraso, tanto de ida como en la vuelta, pero ese cambio de variable ha tenido un precio.

La salida desde la estación de Chamartín, al norte de Madrid estaba pactada para las 18:40, pero cuando llegó la hora no estaba el tren. Tampoco tardó mucho, escasos diez minutos, pero ya sabemos la presión que hay por el horario así que abrieron las puertas de entrada no sólo del tren, sino también las de seguridad. “Todos a bordo”. Ni revisión, ni pedir el billete, ni escáner de seguridad.

A la vuelta curiosamente ocurrió lo mismo. El tren llegó con cinco minutos de retraso y esta vez la cola era enorme puesto que nadie había podido pasar al andén. Yo no suelo hacer las colas con anticipación, espero a que entre la mayoría para entrar entre los últimos, esta vez pagué el precio, metieron a la gente con prisas, yo me puse al final de la cola, y cuando llegué ya habían cerrado y el tren se fue sin mí. Esperé una hora para el próximo, esta vez sí estuvo a tiempo, de todas formas me gustaba más este tren.

Pero el caso es que siempre pierdes algo en los cambios de variables. Esto es algo que enseñamos con mucha pasión en la Gestión de Proyectos. Normalmente basados en la triple restricción de los proyectos.

triple_restricción

En el caso de mi historia, el cambio en los tiempos cambió la calidad al ignorar la seguridad y los procedimientos para abordar, los cuales además encarecieron los costes (al menos conmigo). En este caso en particular, que la parte de calidad ha sacrificar se llame seguridad, no me ha hecho ninguna gracia. Hay que recordar, que un cambio en una variable, afectará siempre a las demás.

2 comentarios:

  1. asusta pensar que La Seguridad sea algo a lo que están dispuestos a sacrificar. Cómo es posible cuando se ha detenido el transporte en Grecia la semana pasada, y aquí tan felices.

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